El Asno Roñoso de la Cola Cortada / Mangy Ass with the lopped-off tail

El ejército de la inteligencia y otros hadices en torno a la inteligencia

Uno de los rasgos que en mayor medida distinguen la cosmovisión de las civilizaciones tradicionales de la cosmovisión de nuestras sociedades es la diversa forma en la que entendemos la inteligencia.
En general, en el mundo contemporáneo, la inteligencia es una capacidad analítica individual que nada tiene que ver con las virtudes morales ni con el comportamiento. Habita un dominio separado de las creencias y de la praxis. Su incremento, si se produjera, se debe sólo a ejercicios de carácter mental individual o a la experiencia adquirida en el proceso educativo. No existe contradicción entre que una persona pueda engañar, mentir o asesinar y que a la vez pueda ser considerada inteligente.
En las civilizaciones tradicionales, a riesgo de generalizar, esto sería imposible. No existe una distinción tajante entre inteligencia y comportamiento ni entre inteligencia y creencia. La inteligencia – y con ella su órgano el intelecto – es la capacidad unitiva con la que se conoce la Realidad una. Es un acto que actualiza las posibilidades eternamente presentes en el Conocimiento divino. Su luz deriva de Su Luz. El ser humano sólo puede recibir la luz unitiva de la inteligencia en la medida en que su ser tienda a la unidad. Si el ser humano se aleja de la unidad por sus acciones, deviene un espejo roto de la luz de la inteligencia. Inversamente, si el ser humano se baña en la luz unitiva de la inteligencia, sus acciones reflejan la unidad y su ser deviene un espejo de la luz de la inteligencia. Por lo tanto, cualquier acción tendente a la ruptura o la discordia es producto de su falta de inteligencia y a la vez causa su destrucción. Inversamente, la acción tendente a la unidad posibilita que el ser humano participe en el eterno conocimiento que la inteligencia tiene de Dios, que no es otro que el conocimiento que Dios tiene de Sí.
Presentamos a continuación cuatro tradiciones del al-Uṣūl min al-Kāfī en las que se pone de manifiesto la distinción entre la inteligencia y la astucia y la relación entre la inteligencia y las virtudes morales. Asimismo se señala la equivalencia de la inteligencia en el ser humano con la profecía, así como la reinstauración escatológica de la inteligencia.

Sobre la inteligencia y su distinción de la astucia
أحمد بن إدريس، عن محمد بن عبدالجبار، عن بعض أصحابنا رفعه إلى أبي عبد الله عليه السلام قال:
[Nos relató] Aḥmad b. Idrīs de Muḥammad b. ʻAbd al-Ŷabbār de algunos de nuestros compañeros que transmitieron las palabras de Abū ʻAbd Allāh [Ŷaʻfar al-Ṣādiq], sobre él la paz:
قلت له: ما العقل؟
Le pregunté: – ¿Qué es la inteligencia (ʻaql, tb. intelecto)?
قال: ما عبد به الرحمن واكتسب به الجنان
Respondió: – Aquello con lo que se adora (ʻabada) al Omni-Misericordioso (Raḥmān) y se obtienen los paraísos.
قال: قلت: فالذي كان في معاوية؟
Le pregunté: – ¿Y qué era aquello que tenía Muʻawiya?
فقال: تلك النكراء ! تلك الشيطنة، وهي شبيهة بالعقل، وليست بالعقل
Respondió: – Aquello era astucia (nakrāʼ), malicia endiablada (šayṭāna). Se parece a la inteligencia, pero no es inteligencia (ʻaql).
الكليني، الاصول من الكافي، ج1 ر3.
al-Kulaynī, al-Uṣūl min al-Kāfī, Vol. 1, n. 3.

Sobre la equivalencia de la inteligencia en el ser humano y la profecía
علي بن محمد، عن سهل بن زياد، عن محمد بن سليمان، عن علي بن إبراهيم عن عبدالله بن سنان، عن أبي عبدالله عليه السلام قال:
[Nos relató] ʻAlī b. Muḥammad de Sahl b. Ziyād de Muḥammad b. Sulaymān de ʻAlī b. Ibrāhīm de ʻAbd Allāh b. Sinān que Abū ʻAbd Allāh [Ŷaʻfar al-Ṣādiq], sobre él la paz, dijo:
حجة الله على العباد النبي، والحجة فيما بين العباد وبين الله العقل.
La prueba (ḥuŷŷa) de Allāh ante los siervos es el Profeta, y la prueba entre los siervos y Allāh es la inteligencia (ʻaql).
الكليني، الاصول من الكافي، ج1 ر22.
al-Kulaynī, al-Uṣūl min al-Kāfī, Vol. 1, n. 22.

Sobre el ejército de la inteligencia y el ejército de la ignorancia
عدة من أصحابنا، عن أحمد بن محمد، عن علي بن حديد، عن سماعة بن مهران قال:
[Nos relató] un grupo de nuestros compañeros de Aḥmad b. Muḥammad de ʻAlī b. Ḥadīd que Samāʻa b. Mihrān dijo:
كنت عند أبي عبد الله عليه السلام وعنده جماعة من مواليه فجرى ذكر العقل والجهل فقال أبو عبد الله عليه السلام:
Un grupo de los seguidores de Abū ʻAbd Allāh [Ŷaʻfar al-Ṣādiq], sobre él la paz, y yo nos encontrábamos en su casa cuando se mencionó la inteligencia y la ignorancia. Entonces Abū ʻAbd Allāh, sobre él la paz, dijo:
اعرفوا العقل وجنده والجهل وجنده تهتدوا، قال سماعة:
- Conoced la inteligencia (ʻaql) y su ejército (ŷund) y la ignorancia (ŷahl) y su ejército y recibiréis la guía.
فقلت: جعلت فداك لا نعرف إلا ما عرفتنا،
Dije: – Que te sirva de rescate. Sólo conocemos lo que nos enseñas.
فقال أبو عبد الله عليه السلام: إن الله عزوجل خلق العقل وهو أول خلق من الروحانيين عن يمين العرش من نوره فقال له: أدبر فأدبر، ثم قال له: أقبل فأقبل، فقال الله تبارك وتعالى: خلقتك خلقا عظيما و كرمتك على جميع خلقي
Dijo Abū ʻAbd Allāh, sobre él la paz: – Allāh, sea glorificado y ennoblecido, creó la inteligencia (ʻaql, tb. intelecto) – siendo el primer ser espiritual creado a la derecha del Trono – y la hizo de Su luz. Luego le dijo: – “Retrocede” y retrocedió. Y a continuación le dijo: – “Avanza” y avanzó. Por último, Allāh, sea bendito y ensalzado, le dijo: – “Te he creado en la forma de una criatura inmensa y te he conferido un grado de nobleza superior a toda Mi creación.”
قال: ثم خلق الجهل من البحر الأجاج ظلمانيا فقال له: أدبر فأدبر، ثم قال له: أقبل فلم يقبل فقال له: استكبرت فلعنه،
Dijo [el Imām]: – Después creó la ignorancia de un mar salobre y tenebroso y le dijo: – “Retrocede” y retrocedió. Y a continuación le dijo: -”Avanza” y no avanzó. Así que le dijo: -”Te has enorgullecido” por lo que la maldijo.
ثم جعل للعقل خمسة وسبعين جندا فلما رأى الجهل ما أكرم الله به العقل وما أعطاه أضمر له العداوة فقال الجهل: يا رب هذا خلق مثلي خلقته وكرمته وقويته وأنا ضده ولا قوة لي به فأعطني من الجند مثل ما أعطيته
Después concedió a la inteligencia un ejército de setenta y cinco soldados. Cuando la ignorancia vio los generosos dones que Allāh había concedido a la inteligencia y [los soldados] que le había dado, concibió un sentimiento de enemistad contra ella. Así que la ignorancia dijo: -”¡Oh mi Señor! Ésta es una criatura como yo. La creaste y le has otorgado nobleza y poder. En cambio, yo soy su contraria y no tengo poder. Dame pues un ejército igual al que le has concedido.
فقال: نعم فإن عصيت بعد ذلك أخرجتك وجندك من رحمتي
Respondió [Allāh]: -”Sea. Pero si desobedeces y rehúsas después de esto, te apartaré a ti y a tu ejército de Mi misericordia.”
قال: قد رضيت فأعطاه خمسة وسبعين جندا
[La ignorancia] dijo: -”Estoy satisfecha [con Tu dictamen]“. Así que [Allāh] le concedió un ejército de setenta y cinco soldados.
فكان مما أعطى العقل من الخمسة والسبعين الجند:
El ejército de setenta y cinco soldados que concedió a la inteligencia está formado por:
الخير وهو وزير العقل وجعل ضده الشر وهو وزير الجهل
El bien (jayr) – es decir el ministro de la inteligencia – y concedió [a la ignorancia] en su contra el mal (šarr) – es decir el ministro de la ignorancia -,
والايمان وضدّه الكفر
la fe (īmān) y en su contra la incredulidad (kufr),
والتصديق وضدّه الجحود
la afirmación de la verdad (taṣdīq) y en su contra la negación de la misma (ŷuḥūd),
والرجاء وضدّه القنوط
la esperanza (raŷāʼ) y en su contra la desesperación (qunūṭ),
والعدل وضدّه الجور
la justicia (ʻadl) y en su contra la tiranía (ŷawr, tb. injusticia, opresión),
والرضا وضدّه السخط
la satisfacción (riḍāʼ, tb. contento) y en su contra la irritación (sujṭ , tb. descontento, cólera, enojo),
والشكر وضدّه الكفران
el agradecimiento (šukr) y en su contra el desagradecimiento (kufrān),
والطمع وضدّه اليأس
el anhelo (ṭamaʻ, tb. ambición) y en su contra la desesperanza (yaʼs, tb. abandono),
والتوكل وضدّه الحرص
la confianza contenta (tawakkul) y en su contra el empeño codicioso (ḥirṣ),
والرأفة وضدّها القسوة
la benevolencia compasiva (raʼfa) y en su contra la dureza de corazón (qaswa, tb. crueldad, inclemencia, implacabilidad),
والرحمة وضدّها الغضب
la misericordia (raḥma) y en su contra la ira (gaḍab),
والعلم وضدّه الجهل
el conocimiento (ʻilm) y en su contra la ignorancia (ŷahl),
والفهم وضدّه الحمق
la comprensión (fahm) y en su contra la necia estupidez (ḥumq),
والعفة وضدّها التهتك
el pudor (ʻiffa) y en su contra la desvergüenza (tahattuk),
والزهد وضدّه الرغبة
la continencia (zuhd) y en su contra el deseo ávido (ragba),
والرفق وضدّه الخرق
el trato fácil y amable (rifq) y en su contra la torpeza (jurq),
والرهبة وضدّه الجرأة
la temerosa cautela (rahba) y en su contra la osadía innecesaria (ŷurʼa),
والتواضع وضدّه الكبر
la humildad (tawāḍuʻ) y en su contra el orgullo (kibr),
والتؤدة وضدّها التسرع
la lentitud (tuʼada) y en su contra la precipitación (tasarruʻ),
والحلم وضدّها السفه
la magnanimidad (ḥilm) y en su contra la insolencia (safah),
والصمت وضدّه الهذر
el silencio (ṣamt) y en su contra la verborrea sin sentido (haḏr),
والاستسلام وضدّه الاستكبار
la entrega abnegada (istislām) y en su contra la soberbia (istikbār),
والتسليم وضدّه الشك
el consentimiento (taslīm) y en su contra la duda (šakk),
والصبر وضدّه الجزع
la paciencia (ṣabr) y en su contra la angustia (ŷazaʻ),
والصفح وضدّه الانتقام
el perdón (ṣafḥ) y en su contra la venganza (intiqām),
والغنى وضدّه الفقر
la riqueza (ginà) y en su contra la pobreza (faqr),
والتذكر وضدّه السهو
la rememoración (taḏakkur) y en su contra el descuido (sahw),
والحفظ وضدّه النسيان
la memoria (ḥifẓ) y en su contra el olvido (nisyān),
والتعطف وضدّه القطيعة
el vínculo cordial (taʻaṭṭuf) y en su contra la ruptura de los vínculos (qaṭīʻa),
والقنوع وضدّه الحرص
el contento humilde (qunūʻ) y en su contra el ansia codiciosa (ḥirṣ),
والمؤاساة وضدّها المنع
el socorro (muʼāsā) y en su contra el impedimento (manʻ),
والمودة وضدّها العداوة
la amistad (mawadda) y en su contra la enemistad (ʻadāwa),
والوفاء وضدّه الغدر
el cumplimiento (wafāʼ) y en su contra la traición (gadr),
والطاعة وضدّها المعصية
la obediencia (ṭāʻa) y en su contra la rebeldía (maʻṣiya),
والخضوع وضدّه التطاول
el acatamiento (juḍūʻ) y en su contra la soberbia altivez (taṭāwul),
والسلامة وضدّها البلاء
la integridad (salāma) y en su contra la descomposición (balāʼ),
والحب وضدّه البغض
el amor (ḥubb) y en su contra el odio (bugḍ),
والصدق وضدّه الكذب
la veracidad (ṣidq) y en su contra la mentira (kiḏb),
والحق وضدّه الباطل
la verdad (ḥaqq) y en su contra el error (bāṭil),
والأمانة وضدّها الخيانة
la fidelidad (amāna, tb. confianza, seguridad) y en su contra la infidelidad (jiyāna),
والإخلاص وضدّه الشوب
la sinceridad (ijlāṣ) y en su contra el engaño (šawb),
والشهامة وضدّها البلادة
el vigor (šahāma, tb. destreza, sagacidad) y en su contra la apatía (balāda, tb idiotez, imbecilidad),
والفهم وضدّه الغباوة
la comprensión (fahm) y en su contra el desconocimiento (gabāwa, tb. necedad),
والمعرفة وضدّها الإنكار
el conocimiento (maʻrifa) y en su contra el rechazo (inkār),
والمداراة وضدّها المكاشفة
el recato (mudārā) y en su contra la exhibición (mukāšafa),
وسلامة الغيب وضدّها المماكرة
la seguridad de lo que está oculto (salāmat al-gayb) y en su contra el engaño con ardides (mumākara),
والكتمان وضدّه الإفشاء
la discreción (kitmān, tb. disimulo, ocultación) y en su contra la divulgación (ifšāʼ),
والصلاة وضدّها الإضاعة
la oración ritual (ṣalā) y en su contra la pérdida [de la oración ritual] (iḍāʻa),
والصوم وضدّه الإفطار
el ayuno (ṣawm) y en su contra la ruptura del ayuno [antes de cumplirlo] (ifṭār),
والجهاد وضدّه النكول
el esfuerzo (ŷihād) y en su contra el freno en la acción (nukūl),
والحج وضدّه نبذ الميثاق
la peregrinación (ḥaŷŷ) y en su contra el abandono del pacto [para llevarla a cabo] (nabḏ al-miṯāq),
وصون الحديث وضدّه النميمة
el cuidado en la palabra (ṣawn al-ḥadīṯ) y en su contra la maledicencia (namīma),
وبر الوالدين وضدّه العقوق
la bondad hacia los padres (birr al-wālidayn) y en su contra la desobediencia (ʻuqūq),
والحقيقة وضدّها الرياء
la realidad (ḥaqīqa) y en su contra el aparentar (riyāʼ),
والمعروف وضدّه المنكر
lo reconocido como bueno (maʻrūf) y en su contra lo rechazado como tal (munkar),
والستر وضدّه التبرّج
el cubrirse (sitr) y en su contra el mostrar los propios encantos (tabarruŷ),
والتقيّة وضدّها الإذاعة
el disimulo por precaución (taqīya) y en su contra la divulgación (iḏaʻa),
والإنصاف وضدّه الحميّة
la equidad (inṣāf) y en su contra el partidismo fanático (ḥamiyya),
والتهيئة وضدّها البغي
el arreglo entre las partes (tahīʼa, tb preparación, bella disposición) y en su contra la prevaricación (bagy, tb transgresión, agravio, injusticia),
والنظافة وضدّها القذر
la limpieza (naẓāfa) y en su contra la suciedad (qaḏar),
والحياء وضدّها الجلع
la vergüenza (ḥayāʼ, tb. timidez, rubor, pudor) y en su contra la desvergüenza (ŷalaʻ),
والقصد وضدّه العدوان
la resolución imparcial (qaṣd, tb. objetivo justo) y en su contra la agresión injusta (ʻidwān),
والراحة وضدّها التعب
el descanso (rāḥa) y en su contra el cansancio (taʻab),
والسهولة وضدّها الصعوبة
la facilidad (suhūla) y en su contra la dificultad (ṣuʻūba),
والبركة وضدّها المحق
la influencia espiritual benéfica (baraka) y en su contra la ruina (maḥq),
والعافية وضدّها البلاء
el bienestar (ʻāfiya) y en su contra la aflicción (balāʼ),
والقوام وضدّه المكاثرة
el limitarse a lo fundamental (qawām) y en su contra el incremento desenfrenado (mukāṯara),
والحكمة وضدّها الهواء
la sabiduría (ḥikma) y en su contra la pasión desordenada (hawāʼ),
والوقار وضدّه الخفة
la gravedad (waqār, tb. paciencia, dulzura) y en su contra la ligereza (jiffa, tb. inconstancia, veleidad),
والسعادة وضدّها الشقاوة
la felicidad (saʻāda) y en su contra la desgracia (šaqāwa),
والتوبة وضدّها الإصرار
el volverse en arrepentimiento [a Allāh] (tawba) y en su contra la obstinación [en las propias faltas] (iṣrār),
والاستغفار وضدّه الاغترار
la demanda de perdón (istigfār) y en su contra continuar en el engaño (igtirār),
والمحافظة وضدّها التهاون
el cuidado (muḥāfaẓa) y en su contra el descuido (tahāwun),
والدعاء وضدّه الاستنكاف
la invocación [a Allāh] (duʻāʼ) y en su contra el desprecio [de la misma] (istinkāf),
والنشاط وضدّه الكسل
la actividad (našāṭ) y en su contra la pereza (kasl),
والفرح وضدّه الحزن
la alegría (faraḥ) y en su contra la tristeza (ḥuzn),
والألفة وضدّها الفرقة
la concordia (ulfa, tb. armonía, amistad) y en su contra la división (furqa),
والسخاء وضدّه البخل.
la generosidad (sajāʼ) y en su contra la tacañería (bujl).
فلا تجتمع هذه الخصال كلها من أجناد العقل إلا في نبي أو وصي نبي، أو مؤمن قد امتحن الله قلبه للإيمان، وأمّا سائر ذلك من موالينا فإن أحدهم لا يخلو من أن يكون فيه بعض هذه الجنود حتى يستكمل، وينقي من جنود الجهل فعند ذلك يكون في الدرجة العليا مع الأنبياء والأوصياء، وإنما يدرك ذلك بمعرفة العقل وجنوده، وبمجانبة الجهل وجنوده، وفقنا الله وإياكم لطاعته ومرضاته.
Todas estas cualidades que conforman los soldados de la inteligencia sólo las reúne en sí un Profeta, un heredero (waṣī, lit. albacea) de un Profeta o un creyente cuyo corazón Allāh haya probado para la fe (īmān). En cuanto al resto de nuestros próximos (mawlà), si uno de ellos va adquiriendo algunos de estos soldados hasta completar la totalidad y se purifica de los soldados de la ignorancia, alcanzará el grado superior junto a los profetas y sus herederos. Obtendrá este grado gracias a [su] conocimiento de la inteligencia y de su ejército y a dejar de lado la ignorancia y su ejército. Que Allāh nos conceda, tanto a vosotros como a nosotros, el don de poder obedecerLe y satisfacerLe.
الكليني، الاصول من الكافي، ج1 ر14.
al-Kulaynī, al-Uṣūl min al-Kāfī, Vol. 1, n. 14.

Sobre la reinstauración escatológica de la inteligencia
الحسين بن محمد، عن معلى بن محمد، عن الوشاء عن المثنى الحناط، عن قتيبة الاعشى، عن ابن أبي يعفور، عن مولى لبني شيبان، عن أبي جعفر عليه السلام قال:
[Nos relató] al-Ḥusayn b. Muḥammad de Muʻallà b. Muḥammad de al-Waššāʼ de al-Muṯannà b. al-Ḥannāṭ de Qutayba al-Aʻšà de Ibn Abī Yaʻfūr de un protegido de Banū Šaybān que Abū Ŷaʻfar [Muḥammad al-Bāqir], sobre él la paz, dijo:
إذا قام قائمنا وضع الله يده على رؤوس العباد فجمع بها عقولهم وكملت به أحلامهم.
Cuando el Qāʼim [i.e. el Imām Mahdī] se levante [contra la injusticia], Allāh pondrá Su mano sobre las cabezas de los siervos y con ella unirá sus inteligencias (ʻaql, pl. ʻuqūl) y perfeccionará sus comprensiones (ḥilm, pl. aḥlām).

الكليني، الاصول من الكافي، ج1 ر21.
al-Kulaynī, al-Uṣūl min al-Kāfī, Vol. 1, n. 21.

Click Here to Read More..

Sufismo marroquí: resumen histórico

El Maghreb contemporáneo conoció cuatro siglos de Oro del sufismo marcados todos ellos por un resplandor sociocultural sin precedentes en el Occidente islámico. Los referentes más cercanos los encontramos hacia la segunda mitad del S. XVII en la región de Souss, y extendiéndose hasta Agadir, en el sudoeste, a la Tariqa Nassiría, cuyas enseñanzas duraron mas de un siglo y dieron a luz importantes figuras culturales, religiosas y jurídicas que fueron conocidas mas allá del horizonte musulmán.
Posteriormente fue la Tariqa Darqaui la que recogió la antorcha de la tassawuf gracias a la herencia doctrinal del Imam Shadili y de la Cofradía Tijjaniyya de Sidi Ahmed Tijjani, sheykh nacido y enterrado en Fez que tuvo el privilegio de comunicar el Islam en Africa Occidental y en América con tanta fuerza y profundidad que sus efectos arraigaron profundamente y perduran hasta nuestros días ( como la Tariqa Muridía en Senegal y Malí ).

El sufismo existía ya desde los primeros tiempos de la Hégira en el Maghreb occidental, particularmente en Souss donde el primer Ribat fue edificado por el célebre O"qba Ibn Nafi" Al-Fihri, primera figura que conquistó el Maghreb en el año 50 de la Hégira. Ahora bien, el sufismo de escuela, tal y como se conoce hoy en día, aparece bastante más tarde y bajo la Tariqa Qadiriyya, cofradía fundada por el célebre Moulya AbdelQader Al-Jilani de Bagdad. No por eso hemos de olvidar la notable influencia cultural de Ibn Arabi y su escuela en el conjunto del sufismo marroquí.
Todo este florecer gnóstico ya fue señalado por el Profeta (s.a.s.) cuando afirmó : "El Oriente ha sido la tierra de los Profetas y el Magrheb será la tierra de los Santos" o el parecido proverbio popular que declara: "En el Maghreb los santos brotan como el trigo en tierra fértil" ( Al Maghrib younbitou alawliyya kama tounbitoualardou azzara). Esta cantidad de santos en tierra marroquí desde los mismos inicios del Islam y hasta la llegada de Moulay Idriss, no afecta en nada a la calidad y brillo de la tassawuf. Muestra de ello lo constituye la frase atribuida a Abdel Qadir al - Jilani que dice: "No se ha visto uno igual a mí mas que el negro de Marruecos". Se estaba refiriendo al famoso Moulay Boua"za (o Abi Yaa"za) hombre negro de la región de Beni Mellal, en el sur, y que fue el maestro del sevillano igualmente conocido Abu Madyan.
Todo el sufismo marroquí contiene una particularidad que hace de él una escuela iniciatica donde la ética de la virtud y el correcto comportamiento hacen saborear el fruto más útil de esta educación y encontrar la perla escondida y buscada por todos los sinceros buscadores de Dios: "la rectitud es mejor que mil milagros" decían los maestros pues "la utilidad de los milagros es temporal y limitada, en cambio, los valores que son el fruto de la educación sufí, son eternos y su utilidad universal".
El desconocimiento del sufismo marroquí en el mundo, en contraposición a la difusión del sufismo oriental, se debe a que los sufís marroquís han concentrado todos sus esfuerzos en la educación práctica de sus discípulos y no tienen, además, muchas producciones escritas. Es por esto que la tassawuf del magrehb es una ciencia experimental cuyo centro de preocupación es la formación del discípulo y su progresiva transformación interior.


Marruecos: tierra de sufismo
La tierra marroquí conoció ya desde el S. XI a ilustres Maestros cuya fama y resplandor pueden ser considerados como universales: Abu Madyan Al Ghawth, Moulay Abdesalam Ibn Mashis, Abou Hassan Shadili, etc.... Su radio de influencia, centrado en Marruecos, se extendió hacia el Este (Egipto), hacia el Norte (Al-Andalus) y hacia el Sur (Sahara y Africa Occidental). La responsabilidad de tal expansión fue debida al crecimiento de las Tariqas Qadiriyya y Shadiliyya de cuyo seno surgieron maestros como Sidi Abou Madyan Al Ghawth, sevillano de nacimiento y criado en Al-Andalus y más conocido en el oriente árabe que en su región de origen. Notable igualmente fue la figura del Imam Shadili, discípulo de Ibn Mashis después de haber peregrinado hasta la montaña de éste último y recibir la ciencia divina del Sirr o secreto espiritual no sin antes haber abandonado todo el cúmulo de ciencias y conocimientos librescos. Al-Shadili es el fundador de la Tariqa Shadiliyya-Mashishiyya que posteriormente tuvo numerosas ramificaciones. Ya en el S. XVI encontramos una decena de Zaouias (centros espirituales sufís) repartidas por toda la geografía marroquí:
1. Zaouai Jazoluía: renovación de la Tariqa Shadiliyya realizada por Mohammed al-Jazouli, discípulo de Mohammed Amghar.
2. Tariqa Zarruquía: fundada por Ahmed Barnusi Al-Fasi o Ahmed Zarruq. Contemporáneo de Jazouli estudió en Fez y Bejaya. Murió en Tripoli en 1445.
3. Tariqa Isawía: fundada por el Maestro sidi Al Hasi Ben Isa o Sheykh Al Kamel, el maestro perfecto por poseer las dos ciencias; la aparente y la oculta, la shari"a y la haqqiqa. Muere en 1524 y está enterrado en Meknés.
4. Tariqa Yussufía: fundada por el Maestro Sherif Idriss Ahmed Al Malyani. Murió en 1525 y tuvo por maestro a sidi Ahmed Zarruq
5. Tariqa Ghazía: fundada en 1526 en Dar"a, en el sur marroquí, por Hassan Al Ghazi, discípulo de Malyani.
6. Tariqa Sharqawia: fundada a finales del S. XVI y de origen jazoulí. De sus ramificaciones surgirá la Tariqa Nassiriyya
7. Zaouia Shaijía: fundada por sidi Sheykh en 1615 a partir de la Malianía por Mohammed Sahili
8. Tariqa Nasiría de Dar"a, en Souus, fundada por Ahmed Bennasr Darii, muerto en 1674 y enterrado en Tamgrout, en la regiós de Zagora.
9. Tariqa Wazzanía, de origen Jazouli y fundada por Moulay Abdellah Shrif al-Wazzani. Su ciudad natal está considerada hasta nuestros días como ciudad sagrada y la zaouia es una "dar dmana", casa de garantía o protección por cuanto todo aquél que acudía a pedir refugio era escuchado y protegido.


La mayoría de estas Vías desaparecieron o se eclipsaron a partir del siglo XIX ante la expansión de dos Tariqas mas recientes: la Tijjaniyya y la Darqawi. La primera de ellas, aun siendo una Vía Tabarrut por no tener en la actualidad un Sheykh vivo, se ha mantenido fiel al ritual original (wadhifa) y está implantada en suelo marroquí asi como en toda Africa Occidental.
Hacia finales del S. XVIII Muolay Larbi Darqawi, nacido en 1737 y oriundo de la tribu de los Beni Zeroual, funda en Bou-Brith una cofradía llamada Darqawiyya, cuya enseñanza procede del Imam Shadili. Contemporáneo de Sidi Ahmed Tijjani, Moulay Larbe Darqawi era un sufí excepcional ya que realizó una síntesis de diversas ramas de la Shadiliyya y junto a su moqqadem y brazo derecho Sidi Mohammed al Bouzidi formó un nutrido grupo de maestros entre los que destacan Sidi Ahmed Ibn Ajiba y Sidi Mohammed Al Harraq de Tetuan, autor éste último de obras místicas de gran belleza que inspiraron a los mismos derviches giróvagos del Sultán Abdel Hamid de Estambul, discípulo éste mismo de la Darqawiyya.
La Darqawiyya va a ser la propulsora de numerosas zaouias en toda la geografía marroquí : en el norte la Seddiquía de Mohammed ben Seddiq, en el sur la Allighía de sidi Ali Darqawi al Llighi, en el centro (Fez) la Kettanía de sidi Mohammed ben Jafar al Kettani y en el marruecos oriental la Hebría de sidi Mohammed Al Habri. Ya en Argelia da lugar al nacimiento de la Alawi de sidi Ben Mustafa al Alawi, sheykh que animó una de las mas grandes tariqas contemporáneas.
Ya en nuestros días nos encontramos con otro sufí excepcional: Sidi Boumedian Butchich, qadiri de origen y formación que parte de su tierra natal de Ahfir, cerca de Berkane, para recorrer tierras marroquís y argelinas en busca del Maestro completo y perfecto. Su búsqueda va dar unos frutos admirables por cuanto fué capaz de reunir en la Vía Qadiriyya las diferentes ramificaciones de la Shadiliyya.
Sidi Boumedian está considerado como el fundador de la Tariqa Qadiriyya Bouchichiyya. En la actualidad esta tariqa, bajo la tutela y dirección de su actual Maestro Sidi Hamza al Qadiri Al Bouchichi está viviendo una importante expansión no solo en Marruecos, considerada ahí como una de las mas importantes , sino en los cuatro continentes, especialmente en Europa. Gracias a la renovación de las formas, que no de su esencia eterna y atemporal, el sufismo marroquí está impulsando el conocimiento de la tassawuf como camino iniciatico para los occidentales. Entre sus miembros se cuentan numerosos jóvenes buscadores e intelectuales de la talla del pensador y filósofo Dr. Taha Abderrahman, el antropólogo, escritor y director del Festival de Músicas sagradas del Mundo de Fez Dr. Faouzi Skali, el historiador Dr. Ahmed Tawfik, la islamóloga francesa Eva de Vitray Meyerovitch y muchas mas celebridades de diversos sectores y disciplinas.


Fuente: http://www.webislam.com/?idt=12579 Click Here to Read More..

Ibn al-Haytham. El primer científico de verdad.

A Ibn al-Haytham se le puede atribuir ser el creador del método científico.
Isaac Newton es, para muchos, el físico más importante de todos los tiempos. Al menos, el padre indiscutible de la óptica moderna, o algo así nos dicen en la escuela. Los niños estudian libros de texto en los que abundan lentes y prismas de su famoso experimento, sus estudios de la naturaleza de la luz y de reflexión, la refracción y la descomposición de la luz en los colores del arco iris.
No obstante, la verdad es un poco más gris y creo que es importante señalarlo: en el campo de la óptica, Newton descansa sobre los hombros de un gigante que vivió 700 años antes que él. Se trata de al-Hassan Ibn al-Haytham, sin duda, un gran físico que merece pasar a los anales de la historia junto a Newton por su talla científica.
Ibn al-Haytham nació en el 965 AEC en lo que hoy es Irak. La mayoría del mundo occidental ni siquiera ha oído hablar de él. Como físico que soy, estoy asombrado ante la contribución de este hombre a esta rama científica.
Métodos modernos
El relato popular de la historia de la ciencia típicamente sugiere que ningún avance de relevancia tuvo lugar entre la antigua Grecia y la Europa renacentista.
Pero solo porque los países occidentales creen que se trata de años oscuros, no significa que también hubiera tal estancamiento en otras partes del mundo. De hecho, entre el siglo IX y XIII se dan los años dorados de la ciencia árabe.
Al-Haytham dirigió las primeras investigaciones científicas sobre la luz. Se produjeron grandes avances en matemáticas, astronomía, medicina, física, química y filosofía. Entre los muchos genios de ese periodo, sobresale Ibn al-Haytham.
Ibn al-Haytham es considerado el padre del método científico moderno. Como está comúnmente establecido, éste consiste en investigar un fenómeno para adquirir nuevo conocimiento o corregir e integrar tesis previas, a partir de la recopilación de datos a través de la observación y la medición, seguida por la formulación y prueba de hipótesis para explicar los datos.
Así es como se hace la ciencia en la actualidad y por eso confío en los avances que se derivan de ellas. Pero todavía se alega a menudo que ese método moderno no fue establecido sino hasta el siglo XVII por Francis Bacon y René Descartes.
No tengo duda, sin embargo, de que Ibn al-Haytham llegó primero.
De hecho, por su énfasis en los datos experimentales y la posibilidad de reproducir los resultados, se le llama a menudo "el primer científico de verdad". 

Entendiendo la luz
Ibn al-Haytham fue el primer científico en dar cuenta de cómo vemos los objetos. Probó con experimentos, por ejemplo, la falsedad de la llamada teoría de las emisiones (que defiende que luz procedente de los ojos ilumina los objetos que vemos), -en su momento aceptada por grandes pensadores como Platón o Euclides- y estableció la idea moderna de que vemos por la luz que entra por nuestros ojos.
Lo que también hizo, que ningún otro científico había intentado hasta entonces, fue usar matemáticas para describir y probar ese proceso.
Así que puede ser considerado como el primer físico teórico, también. Pero quizás es más conocido por el invento de la cámara estenopeica o agujero de alfiler, y debería concedérsele el crédito de ser el descubridor de la ley de la refracción.
Además, puso en práctica los primeros experimentos de dispersión de la luz entre los diferentes colores que la componen, y estudió de las sombras, los arco iris y los eclipses.
Y, al observar la manera en que la luz se dispersa en la atmósfera, llegó a calcular que el espesor de la atmósfera era de unos 100 kilómetros, lo cual no está mal.
Estudios forzados
"Es increíble que sólo ahora estemos descubriendo la deuda que los físicos de hoy le deben a un hombre que vivió hace mil años". Al igual que muchos otros académicos, Ibn al-Haytham realmente necesitaba tiempo y aislamiento para concentrarse en escribir sus muchos tratados, incluido su brillante trabajo en óptica.
Y tuvo una oportunidad poco oportuna cuando lo encarcelaron en Egipto entre 1011 y 1021, por haber fracasado en la tarea de ayudar a regular los desbordamientos del Nilo que le había encomendado un califa. Mientras todavía estaba en Basora, Ibn al-Haytham alegaba que las inundaciones de otoño podían ser contenidas por un sistema de diques y canales, que además servirían como reservas para el verano.
Pero al llegar a El Cairo, enseguida se dio cuenta de que era imposible desde la perspectiva de la ingeniería. En lugar de admitir su error al peligroso y asesino califa, decidió fingir locura como forma de escapar al castigo. Esto inmediatamente lo llevó a ser puesto en arresto domiciliario, lo que sin embargo le garantizó diez años de reclusión en los cuales pudo trabajar.
Movimiento de los planetas
Ibn al-Haytham fue liberado cuando murió el califa. Su regreso a Irak lo aprovechó para publicar unos cien trabajos sobre diferentes asuntos en física y matemáticas. En un viaje por Medio Oriente, entrevisté a un experto en Alejandría que me mostró el reciente descubrimiento de algunos trabajos de Ibn al-Haytam sobre astronomía.
En ellos parece que llegó a desarrollar lo que se llama mecánica celestial, explicando la órbita de los planetas, con lo que se adelantó a europeos como Copérnico, Galileo, Kepler y Newton.
Es increíble que sólo ahora estemos descubriendo la deuda que los físicos de hoy le deben a un hombre que vivió hace mil años.

Publicado en eldiario internacional.com, Lunes 13 de diciembre de 2010.
Fuente: http://www.eldiariointernacional.com/spip.php?article2997
Click Here to Read More..

Ocho semanas de meditación pueden cambiar el cerebro

No lo dice un grupo «new age», ni unos amantes de la pseudociencia o de la falsa espiritualidad, sino un equipo de psiquiatras liderado por el Hospital General de Massachusetts, que ha realizado el primer estudio que documenta cómo ejercitar la meditación puede afectar al cerebro. Según sus conclusiones, publicadas en Psychiatry Research, la práctica de un programa de meditación durante ocho semanas puede provocar considerables cambios en las regiones cerebrales relacionadas con la memoria, la autoconciencia, la empatía y el estrés. Es decir, que algo considerado espiritual, nos transforma físicamente y puede mejorar nuestro bienestar y nuestra salud.

«Aunque la práctica de la meditación está asociada a una sensación de tranquilidad y relajación física, los médicos han afirmado durante mucho tiempo que la meditación también proporciona beneficios cognitivos y psicológicos que persisten durante todo el día», explica la psiquiatra Sara Lazar, autora principal del estudio. «La nueva investigación demuestra que los cambios en la estructura del cerebro pueden estar detrás de esos beneficios demostrados, y que la gente no se siente mejor solo porque se han relajado», apunta.
Lazar ya había realizado estudios previos en los que había encontrado diferencias estructurales entre los cerebros de los profesionales de la meditación, con experiencia en este tipo de prácticas, y los individuos sin antecedentes, como, por ejemplo, un mayor grosor de la corteza cerebral en áreas asociadas con la atención y la integración emocional. Pero entonces la investigadora no pudo confirmar si este proceso había sido fruto de, simplemente, haber pasado unos ratos de reflexión.
Conciencia sin prejuicios
Para el estudio actual, los científicos tomaron imágenes por resonancia magnética de la estructura cerebral de 16 voluntarios dos semanas antes y después de realizar un curso de meditación de ocho semanas, un programa para reducir el estrés coordinado por la Universidad de Massachusetts. Además de las reuniones semanales, que incluían la práctica de la meditación consciente, que se centra en laconciencia sin prejuicios de sensaciones y sentimientos, los voluntarios recibieron unas grabaciones de audio para seguir con sus cavilaciones en casa.
Los participantes en el grupo de meditación pasaron 27 minutos cada día practicando estos ejercicios. Sus respuestas a un cuestionario médico señalaban mejoras significativas en comparación con las respuestas antes del curso. El análisis de las imágenes por resonancia magnética encontró un incremento de la densidad de materia gris en el hipocampo, una zona del cerebro importante para el aprendizaje y la memoria, y en estructuras asociadas a la autoconciencia, la compasión y la introspección. Además, se descubrió una disminución de la materia gris en la amígdala cerebral, un conjunto de núcleos de neuronas localizadas en la profundidad de los lóbulos temporales, lo que está relacionado con una disminución el estrés. Ninguno de estos cambios fueron observados en el grupo de control formado por otros voluntarios, lo que demuestra que no fueron resultado solo del paso del tiempo.
«Es fascinante ver la plasticidad del cerebro y cómo, mediante la práctica de la meditación, podemos jugar un papel activo en el cambio del cerebro y puede aumentar nuestro bienestar y calidad de vida», dice Britta Hölzel, autora principal del estudio. El hallazgo abre las puertas anuevas terapias para pacientes que sufren problemas graves de estrés, como los que soportan un agudo estrés post-traumático tras una mala experiencia.
Click Here to Read More..

En defensa de las víctimas agredidas (Mudafi' al-Mazlum). Fatwa contra el asesinato de civiles.

En defensa de las víctimas agredidas, mediante la censura de la imprudencia, contra el asesinato de civiles
La legalidad de la guerra conforme al Islam. Contra la violencia suicida, fatwa y comentarios que explican detalladamente los fundamentos del derecho islámico en materia de guerra. Por el conocimiento del fiqh islámico tradicional, contra la matanza de civiles.


Tatimma (Conclusión)

Es verdaderamente triste que, a pesar de nuestro sofisticado y elaborado conjunto de normas de intervención y a pesar de los estrictos códigos de la guerra y de las leyes de la caballerosidad que se espera que observen nuestros soldados, habiendo sido todos ellos elaborados minuciosamente y codificados por los juristas ortodoxos de la Umma de entre las generaciones de los Salaf, existan hoy en medio de nosotros los que no sienten vergüenza de apartarse de estos convenios sagrados a favor de los dictámenes defendidos por personas que ni siquiera están versadas en absoluto en la Ley Sagrada y mucho menos lo suficiente como para ser un qâdî o un faqîh - la herencia legítima y la fuente de quienes deberían recibir orientación práctica, en primer lugar. En su lugar, confían en científicos e ingenieros o en aquellos que no están entre sus ahl y, sin embargo, hablan en el nombre de nuestro Derecho. Con estos predicadores 'reformistas' y da'îs viene una desviación de las ideas tradicionales acerca de las normas de siyar / yihâd /qitâl, es decir, de la guerra. ¿No se dan cuenta de que al hacerlo y al seguirlos, hacen caso omiso de las limitaciones y restricciones apreciadas y protegidas por nuestros antepasados piadosos y que se le vuelve la espalda a la Jamâ'a y al Ijmâ', y que están participando en un acto para el que no hay precedente jurídico aceptado dentro de la ortodoxia en toda nuestra historia? ¿Han olvidado que parte de la maqsad original o guerra/yihâd era limitar la guerra en sí y que para los musulmanes la guerra no es la guerra total, de modo que las mujeres, los niños y las personas inocentes no deben ser asesinados y la propiedad no ha de ser innecesariamente destruida? 

Exponiéndolo con claridad, sencillamente no existe precedente jurídico en la historia del Islam sunni respecto a la táctica de atacar abiertamente a los civiles y objetivos no militares. Sin embargo, la terrible realidad de hoy es que una minoría de musulmanes sunnitas, ya sea en Iraq o en Beslan o en otros lugares, han cometido tales actos en el nombre de yihâd y en nombre de la Umma. Tal vez la primera de estas acciones en romper este largo y admirable precedente fue el bombardeo por Hamás de un autobús en Jerusalén en 1994 - no hace tanto tiempo. (¡Reflexionen sobre esto!)

Inmediatamente después del incidente, la respuesta casi unánime de los juristas ortodoxos Shâfi'î del Extremo Oriente y los Hadramawt no sólo fue dejar claro que la más mínima postura de legalidad de nuestra Sagrada Ley no puede sostenerse para las personas que llevan a cabo tales actos, sino también para advertir a la Umma que yendo por ese camino estaríamos comprometiendo el óptimo camino del Ihsân y que, por tanto, estaríamos corriendo un riesgo real de perder nuestros elevados fundamentos morales y religiosos. Respecto a los que aún defienden esta táctica invocando a ciegas un nebuloso principio usûlî de que es justificable fuera de darûra, haciendo caso omiso de los impedimentos far'î, debemos mirar largo y duro hacia lo que están haciendo y hacer la pregunta: ¿Era esto absolutamente necesario, y aún así, por qué esto no fue hecho antes de 1994, y especialmente durante las primeras guerras, la mayoría de ellas durante los desastres de 1948 y 1967?
¿Cómo podrían tales tácticas ser toleradas por uno de nuestros Rectos y Guiados Califas y por un heroico combatiente, como 'Alî (¡que Allâh ennoblezca su rostro!), que en la Batalla de la Trinchera, cuando su famoso oponente no-musulmán, a segundos de distancia de la muerte y para evitarla, escupió en su noble rostro, éste de inmediato lo dejó en paz? Cuando se le preguntó más tarde sus razones para la retirada cuando Allâh claramente le había dado poder sobre él, respondió: “Yo estaba luchando por la causa de Dios, y cuando él escupió en mi cara me temí que si lo mataba hubiera sido por causa de venganza, a mi pesar”. Lejos de ser un acto de cobardía, esto caracteriza a la caballería musulmana: luchar, pero excluyendo la ira.
De hecho, el único precedente de esta táctica en la historia musulmana es el cobarde terrorismo llevado a cabo por los 'Asesinos' de los Nizari Isma'îlîs. Su más famosa víctima de una misión suicida fue el sabio ministro y el defensor de la Fe, aquel que sin su actuación podría haber vivido para hacer frente a la fitna de las Cruzadas: Nizâm al-Mulk, el Jamâl al-Shuhadâ' (¡que Allâh lo cubra con Su misericordia!), Asesinado en jueves, el día 10 del mes sagrado de Ramadán del 485/14, Octubre de 1092.
Irónicamente, en el caso de Palestina, el precedente fue establecido, no por los musulmanes si no por las primeras bandas terroristas sionistas, como el Irgun, que, por ejemplo, bombardeó infamemente el Hotel Rey David de Jerusalén, el 22 de julio de 1946. Así que pregúntese usted, como un recto creyente y temeroso de Dios, de quien cada uno de sus órganos ha de ser interrogado: ¿Está seguro de que desea seguir los pasos y los ejemplos de los sionistas y de los heterodoxos Isma'îlîs, en lugar de la ruta tomada por nuestro Amado (¡Que Allâh derrame sus bendiciones y la paz sea con él!), que durante casi la mitad de los (veinte y tres) años de su misión padeció la persecución en Mecca, la humillación y el insulto? ¿Es la ira su única fuerza? Si es así, recuerde la advertencia profética de que viene del Diablo. ¿Y es en cambio darûra su única excusa para seguirlos en sus condenadas madrigueras de lagarto? ¿Cree que alguno de nuestros famosos mujâhids de la historia, como 'Ali, Salâh al-Dîn, y Muhammad al-Fâtih (¡Que Allâh esté complacido con todos ellos!) alguna vez condonarán el artículo que usted citó y estos actos en la actualidad de hoy en Bagdad, Jerusalén, El Cairo, Bali, Casablanca, Beslan, Madrid, Londres y Nueva York, algunos de ellos cometidos en los días en que tradicionalmente está prohibido por nuestro Derecho la lucha: Dhû l-Qa'da y al-Hijja, Muharram y Rajab? Toda persona de fitra verá que esto no es más que una perversión de la sunna.
Esto es lo que ocurre con los Banû Adam cuando el wahm es abandonado por 'aql, cuando uno de los maqâsid justifica cualquier wasîla, cuando las realidades del furû' son anuladas indiscriminadamente por las generalidades de usûl, y más trágicamente, como se ilustra a partir de la metedura de pata eterna de Iblis, cuando el Divino tawakkul es sustituido por los nafs básicos.
Sí, somos una Umma tal que, cuando una parte del macro-cuerpo es atacado en alguna parte, en otra parte, inevitablemente, se siente el dolor. Sin embargo, al mismo tiempo, nuestra propia historia ha demostrado que también hemos sido una Umma sabia y sensible, en lugar de reactiva e impulsiva. Ese es el secreto de nuestro éxito, y es allí donde nuestras fuerzas se encuentran, como ha sido prometido por el Divina Escrito: en sabr y en tawakkul. Ya es sabido que cuando Jerusalén cayó ante las fuerzas Cruzadas el día 15 de julio de 1099 y fue ocupada por ellas, a pesar de sus ciudadanos hubieran sido violado, asesinado, torturados y saqueados y la Umma de aquel tiempo insultada y humillada -actos mucho peores de los que se pueda imaginar hoy en la ocupación - tomó más de 100 años de paciencia y de lucha legítima bajo el Ojo del Todopoderoso antes que Él permitiera a Salâh al-Din liberar a Jerusalén. Deberíamos haber sido enseñados desde la infancia por nuestros padres y madres sobre la necesidad de establecer prioridades y sobre la manera de conciliar los ámbitos de nuestras preocupaciones mundiales con los de nuestras responsabilidades locales -ya que definitivamente no vamos a escapar del interrogatorio en la tumba acerca de estas últimas- de modo que por esta visión podemos esperar que nuestra respuesta no será desproporcionado ni inapropiado. Este es el verdadero significado [haqîqa] del verdadero asesoramiento [nasîha] de nuestro amado Profeta (¡Que la paz y las bendiciones de Allâh sean con él!): Dejar lo que no se refiere a uno [tark ma lâ ya'nîh], donde nuestro tiempo y nuestra energía podrían ser mejor gastados en mejorar la suerte de los musulmanes de hoy o en beneficio de otros en este mundo.
Sí, naturalmente sentiremos el dolor cuando cualquiera de nuestros hermanos y hermanas mueren injustamente en cualquier lugar cuando sus muertes han sido causadas directamente por los no-musulmanes, pero debe ser más doloroso para nosotros cuando mueren en el Iraq, por ejemplo, cuando su muertes son causadas directamente por misiones de auto-destrucción/martirio/sucidio llevadas a cabo por uno de los nuestros. El tafakkur, el segundo dolor debería hacer que nos diéramos cuenta de que las misiones de este tipo, cuando los medios y los elementos jurídicos son todos erróneos - por la Escritura y la razón - no sólo son un flagelo para nuestros vecinos no musulmanes, si no una plaga y una gran fitna para esta bendita Umma, y el deseo de insâf de manera que fuera de maslaha y el interés general, debe ser detenido.
Con este fin, se podría resumir sucintamente en una cuestión de derecho con la siguiente máxima:
lA yaj'alu Z-ZulmAni th-thAniya Haqqan
[Dos errores no hacen del segundo un acierto]
Si el primer dolor se convierte en uno de los factores atenuantes y termina siendo utilizado como justificación por nuestros jóvenes mal aconsejados para tomar represalias de manera que nuestra Ley Sagrada queda definitivamente y sin lugar a dudas proscrita (lo que hace que su artículo original resulte de lo más terrible, ya que sus autores han superado la edad especial de los 40), este último dolor debería -por su grave importancia- generar una respuesta mayor y más significativa. Con esta intención, es posible esperar que vayamos a recuperar nuestro antiguo elevado nivel de principios y redescubrir nuestra reputación y el honor y las cualidades caballerescas y dejar de ser tan poco valientes.
Termíno con el primer versículo revelado en el Corán que otorga la opción militar únicamente a aquellos en una posición de autoridad:
wa-qAtilU fI sabIli LlAhi l-ladhIna yuqAtilUnakum
wa-lA ta'tadU inna LlAha lA yuHibbu l-mu'tadIna
(Y luchen por la causa de Dios contra los que luchan contra ustedes: pero no cometan excesos, porque Dios no ama a los que se exceden (es decir, la Ley))
(Al-Baqara, 2:190).
Incluso entonces, la paz es preferible a la guerra:
wa-in janaHU li-s-salmi fa-jnaH la-hA wa-tawakkal 'ala LlAhi
(Pero si se inclinan por la paz inclinate tú también y confíate a Allâh. El es Quien oye y Quien sabe)
(Al-Anfal, 8:61)
Incluso si usted piensa que la autoridad en cuestión ha decidido equivocadamente y está en desacuerdo con su decisión de no ir a la guerra con el estado no musulmán sobre el que usted desea que se declare la guerra, entonces tenga en cuenta las siguientes ordenes Divinas:

yA ayyhuhA l-ladhIna AmanU aTI'u l-LAha wa-aTI'u r-rasUla wa-uli l-amri minkum
(¡O creyentes, obedecer a Allâh, y obedecer al Mensajero, y los que tienen autoridad entre vosotros!)
(Al-Nisa ', 4:58)
Si a pesar de ello usted insiste en que su autoridad debe declarar la guerra al estado no musulmán sobre el que usted desea que se declare la guerra, entonces lo más que puede usted hacer estriba en su capacidad de ejercer presión a sus autoridades para ello. Sin embargo, si su enojo es tan sin límites que su fuego pone de manifiesto lo peor de usted hasta el punto de que su desacuerdo con su autoridad musulmana le lleva a declarar la guerra a quienes usted hubiera deseado que su autoridad hubiera declarado la guerra, y termina a la postre recurriendo a la violencia, entonces sepa con certeza que usted ha violado nuestras propias Leyes religiosas. Para entonces usted habrá tomado la Sharî'a en sus propias manos. Si, efectivamente, llegára al punto de cometer un acto violento, entonces sepa que por nuestra propia Ley usted hubiera sido clasificado automáticamente como un rebelde [ahl al-baghy] a los cuales la autoridad tiene el derecho de castigar: aun cuando la autoridad se perciba o sea, en efecto, corrupta [fâsiq]. (La definición de los rebeldes es: “los musulmanes que han disentido [no por el corazón o por la lengua, sino con la mano] con la autoridad, incluso si ésta es injusta [jâ'ir], y ellos son correctos ['adilûn]” [al-Nawawî, Majmû', 20:337].)
Por eso, mis hermanos, cuando la opción militar no está legalizada a las personas afectadas, no deben perder la esperanza en Allâh, y vamos a recordar las palabras de nuestro Amado Mohammad (¡que las bendiciones de Allâh sean con él !):
AfDalu l-jihAdi kalimatu Haqqin 'inda sulTAnin jA'irin
[El mejor Jihad es una veraz (es decir, valiente) palabra en la cara de un gobernante tiránico.] (De un Hadîth de Abû Sa'îd al-Khudrî -¡radiy-Allahu-anhu, que Allâh esté satisfecho con él!- etre otros, que se relaciona por Ibn al-Ja'd, Ahmad, Ibn Humayd, Ibn Mâjâh, Abû Dawûd, al-Tirmidhî, al-Nasâ'î, Abû Ya'lâ, Abû Bakr al-Rûyânî, al-Tabarânî, Al-Hâkim y al-Bayhaqî, con variantes.)
Porque es posible aún, y especialmente hoy en día, luchar contra la injusticia o zulm y taghût en este dunyâ a través de tu lengua y tus palabras y por medio de la pluma y de los tribunales, que todavía son procedentes en el lenguaje profético del yihâd, aunque no sea a través de la guerra. Al igual que en el recordatorio [tadhkira] del gran estudioso, Imâm al-Zarkashî: la guerra es sólo un medio para un fin y siempre y cuando exista alguna otra vía abierta para nosotros, esa otra vía debería ser el camino elegido por los musulmanes.
Ma shâ-Allâh, de hecho cuan verdaderas son las palabras del Amado, de modo que el último o la última mujâhid o activista no será menos valiente o carente de valor en su campaña en pro de una causa justa en un país opresor o en uno necesitado de reformas, que el primer mujâhid o patriota que haya luchado valientemente por su país en una guerra justa.
Fa-t-taqillaha wa-raji 'mufatashata nafsika wa-wa-islaha fasadiha es hasbuna wa-l ni'ma-wakil la hawla wa-wa-la quwwata illa billahi l-l'aliyyi-'azim! Salawatuhu-wa 'ala Muhammadin wa sayyidina-alihi wasallim waradiyAllâhu tabaraka-wa ta'ala' un sadatina ashabi rasulillahi ajma'in-'anna ma'ahum wa wa-wa fihim-yaj'aluna min hizbihim bi-rahmatikaya arhama r-rahimin ! Âmin!
[¡Temed a Dios, y volved al auto-control y a sanar vuestra maldad! En efecto, Él es suficiente para nosotros: ¡Que excelente guardián. No hay ayuda ni poder, sino por Dios, el Alto y Poderoso! ¡Que Su bendición y Su paz sean con nuestro maestro, Muhammad, y su familia! ¡Que esté complacido con nuestros dirigentes, los Compañeros del Mensajero de Dios, todos y cada uno! ¡Y que podamos estar juntos con ellos y en su compañía, y que Él nos haga parte de sus tropas! Por Tu Misericordia, el Más Misericordioso de los que muestran misericordia, ¡Amén!]

Que todo esto redunde en beneficios.
Con sinceros deseos de salâm & tayyiba

De Oxford a Brunei,
Muhammad Afifi al-Akiti
16 de Jumâdâ 'II 1426
23 de Julio de 2005

Bibliografía seleccionada:
- Ba'alawî, Abd al-Rahmân. Bughyat al-Mustarshidîn fi Talkhis Fatawa ba'd al-Muta'akhkhirîn. Bulaq, 1309 H.
- Al-Bakri. Hâshiyat I'ânat al-Tâlibîn. 4 vols. Bulaq, 1300 H.
- Al-Ghazâlî. Ihyâ' 'Ulum al-Dîn. Edited by Badawî Ahmad Tabânah. 4 vols.
Cairo: Dâr Ihyâ' al-Kutub al-'Arabiyya, 1957.
- Ibn 'Arabî, Qâdî. Ahkâm al-Qur'ân. Edited by 'Alî Muhammad al-Bajawî. 4 vols. Cairo: Dâr Ihyâ' al-Kutub al-'Arabiyya, 1957-8.
- Ibn Barakât. Fayd al-Ilâh al-Mâlik fi Hall Alfâz 'Umdat al-Sâlik wa-'Uddat al-Nâsik. Editado por Mustafâ Muhammad 'Imâra. 2 vols. Singapore: al-Haramayn, 1371 H.
- Ibn Hajar al-Haytamî. Tuhfa al-Muhtâj bi-Sharh al-Minhâj al-Nawawî in Hawâshî al-Shirwanî wa-Ibn Qâsim 'alâ Tuhfa al-Muhtâj. Editado por Muhammad 'Abd al-'Aziz al-Khâlidî. 13 vols. Beirut: Dâr al-Kutub al-'Ilmiyya, 1996.
- Al-Jassâs, Ahkâm al-Qur'ân. 3 vols. Istanbul: Dâr al-Khilâfa al-'Âliya, 1335-1338.
- Al-Kurdi. Fatâwa al-Kurdi al-Madanî. En Qurrat al-'Ayn bi-Fatâwâ 'Ulamâ' al-Haramayn. Editado por Muhammad 'Alî b. Hussayn al-Mâlikî. Bogor: Maktaba 'Arafât, n.d.
- Al-Nawawî. al-Majmu' Sharh al-Muhadhdhab. Editado por Mahmûd Matrajî. 22 vols. Beirut: Dâr al-Fikr, 1996.
- Al-Nawawî al-Jâwî. Marâh Labîd Tafsîr al-Nawawî: al-Tafsîr al-Munîr li-Ma'âlim al-Tanzîl al-Mufassir 'an Wujûh Mahâsin al-Ta'wîl al-Musammâ Marâh Labîd li-Kashf Ma'nâ Qur'an Majîd. 2 vols. Bulaq, 1305 H.


Autor: Shaykh Muhammad Afifi al-Akiti, maestro shaafi’ malayo.
Conclusión de la fatwa contra la matanza de civiles según la escuela jurídica (madhhab) del Imâm Shâfi'î.
Título original árabe: Mudâfi' al-Mazlum bi-Radd al-Muhâmil 'alâ Qitâl Man Lâ Yuqâtil 
Traducción al español: Profesor Rhamánicus. Nota del traductor.
Fuente: http://legalidadguerra.blogspot.com/2008/07/tatimma-es-verdaderamente-triste-que.html 
Índice completo y traducción del resto de la fatwa aquí.
Traducción completa al inglés aquí. Publicado por Amal Press en un volumen junto a otros autores titulado 'The State We Are In: Identity, Terror and the Law of Jihad' y publicado separadamente en un cuaderno por Aqsa Press y Warda Publications. 
Click Here to Read More..